Klaus: la globalización del lugar

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Justo hoy estaba pensando que este año se cumplen nueve de que abrí el blog con la única intención de escribir para mí y que esto hiciera eco (a quién, todavía no lo sé) porque en ese entonces, con 16 años me creía, sentía y quería ser una buena escritora; no es que ahora lo sea o no, pero como aquellos que estén leyendo esto y me sigan desde entonces, saben lo extraño que se ha vuelto escribir aquí, porque escribir en general es algo completamente difícil, que aparte de necesitar alguna aptitud básica, se requiere bastante inspiración, cosa que en lo personal llega una vez cada mucho tiempo.

Acabo de ver 'Klaus' (2019) del director Sergio Pablos y me ha conmovido por lo bella que está hecha la película, además de transmitir un mensaje bastante agradable. Su sinópsis comienza cuando un joven llamado Jesper es enviado por su padre al pueblo de Smeerensburg a modo de castigo por hacer uso excesivo de su posición social (su padre es responsable del servicio de correos). Dicho muchacho es 'sentenciado' a cumplir con el servicio para poder regresar a casa, de no ser así será desheredado y vivirá en la pobreza. Al comienzo, éste se encuentra con un lugar mezquino, poco agradable y en conflicto permanente, pero no es hasta que conoce al carpintero Klaus, que vive en las afueras del pueblo, cuando su dinámica y participación con la población comienza a cambiar.  Yo no vengo a hablar aquí de la producción, dirección o guión de la película, pues no soy experta y para ello hay muchas reseñas buenísimas que se pueden aventar. Más bien, vengo a explicar un poco lo que, desde mi experiencia como geógrafa, me hizo pensar la película, ya que la perspectiva de la misma abre un campo enorme para ponernos a discutir sobre el espacio (ajá, y ésta qué se fumó; hablo enserio). Esto, si hay necesidad de advertir, tiene spoilers.

Al llegar a lo desconocido, la soledad, la adaptabilidad y el encariñamiento
 ¿Les ha tocado llegar a algún lugar que les parece completamente ajeno, peligroso e insoportable?  ¡Felicidades, has conocido el mundo de la independencia! El sentido del lugar es esta arma de doble filo que te puede hacer sentir cobijada o completamente desnuda, generalmente el primer sentido de lugar que tenemos es aquel en donde crecimos, esto está muy anclado a sentir seguridad porque no te falta nada, todos te conocen y, aparentemente, nada cambia (nada más lejos de la verdad). Cuando vemos que Jesper llega a su nuevo hogar se ve confrontado por una organización socio-espacial con la que no está habituado por su posición en el espacio (en la gran capital, que nunca conocemos, pero nos imaginamos cómo es). Por lo anterior Smeerensburg le parece abandonado, sucio y frío, una configuración que él adopta y que hace que su estancia ahí sea aún más infernal de lo que puede ser si aceptara las cosas como son. 

Esto, además de ser gracioso, porque me ha tocado estar en su lugar y ser una foránea que quiere llegar a implantar la ley de sus destos en nuevos lugares, me parece algo acertado en la película. Ya se ha hablado mucho de cómo nos encanta hacer una separación entre 'nosotros' y 'los otros' poniendo, con muchísimo etnocentrismo, al 'nosotros' como lo correcto. Jesper cree que debe ser tratado con cortesía por "quien es" hasta el momento en que se da cuenta que en Smeerensburg no es nadie, es menos que los demás por ser el extraño y gracias a esa condición tiene que adaptarse a la configuración que ya existe, no sólo habitamos en un espacio con muchos tiempos, sino que existen muchos espacios en los que nos correlacionamos al mismo tiempo, como lo diría mi diosa Doreen Massey y en estos muchos espacios, las configuraciones son estructuras que llevan años así y cuesta mucho cambiarlas. Lo que me lleva al siguiente punto. 

Las costumbres que no cambian, porque no

Smeerensburg es un lugar que se ha regido por una sola regla: existen dos clanes, los Ellingboe y los Krum, y éstos están en conflicto, se odian y hacen todo lo posible por hacerse la vida imposible, ¿coincidencia con nuestra sociedad actual donde impera el individualismo o seguir una idea que viene desde tu mismísimo salvador sin necesidad de cuestionarla? ¡No lo creo! Lo gracioso aquí es que, como lo muestran en una de las secuencias, este odio ni siquiera es contemporáneo, es un odio arraigado desde tiempo atrás (muestran hasta una pintura en roca en donde quieren dar a entender que ese odio viene desde la mismísima creación del lugar) que ninguno de los habitantes ha cuestionado, ya que, en realidad, en la actualidad no habría motivos para llevarlo. 

Sin embargo, este odio irracional, es el que en última instancia configura el lugar y las formas de convivencia, un grandioso ejemplo de cómo se ha catalogado esta unidad espacial a través del tiempo. Massey (de nuevo y siempre) nos ha hablado de la confrontación que tiene lo global con el lugar como dos categorías espaciales totalmente antagónicas. Lo global es lo nuevo, lo rápido, "la comprensión/desaparición" del espacio y tiempo y el lugar es lo estático, lo viejo, lo que nos trae de vuelta la melancolía del amor al terruño, PUES ESTO DEBE DESAPARECER. El lugar es parte del espacio y este, de acuerdo a los planteamientos de esta asombrosa geógrafa, está en constante cambio debido a las dinámicas que pasan con la sociedad y la naturaleza. Un lugar, al contrario de ser la historia de lo moderno, es la expresión máxima de los procesos de globalización y están en constante construcción.



Los buenos hábitos nacen de la organización a partir de ideas (así se estructura a la sociedad)
A Jesper lo mandan para Smeerrensburg como un castigo debido a las actitudes prepotentes que tiene, para poder salir de ahí debe haber mandado seis mil cartas, algo que al principio resulta imposible debido a que el pueblo ni siquiera envía cartas. A través de los días este personaje se da cuenta que puede implementar un sistema de correo gracias a que un niño dibuja un juguete y este dibujo por accidente le llega a Klaus, un pequeño carpintero que vive en un punto alejado de la localidad, éste hace el regalo y se asegura de que el cartero (Jesper) lo entregue, esto a la larga es un gran beneficio para ambos y para los niños de la comunidad, ya que la demanda comienza a incrementarse y gracias a eso un sistema de organización social que ayuda a que la convivencia en el lugar mejore. Para que Jesper pueda enviar las cartas, él establece que los niños deben portarse bien, sino éste les dará un pedazo de carbón, así, los niños comienzan a comportarse mejor y esto tiene un impacto en sus familias, en el conflicto entre clanes e, incluso, en la educación, pues al comienzo se describe cómo es que la profesora de la localidad ha decidido abrir una pescadería debido a que nadie mandaba a sus hijos a la escuela, sin embargo, en el momento en que llegan los preciosos juguetes para los niños es de vital importancia saber escribir, por lo cual buscan a esta persona. 

Otro buen ejemplo de la manera en que se establecen las normas de convivencia social. Alguien que te da ciertos beneficios establece qué es lo que tienes que hacer para poder adquirirlos, de no ser así además de perderlos, corres el riesgo de estar catalogada bajo el estigma de "malo" (mal comportamiento, criminal, transgresor, etc), es así que la película muestra de una manera tan simple, sutil e implícita la manera en que ha funcionado la sociedad al través del tiempo, las normas que establece Jesper son por mera conveniencia, pero al final sale algo positivo de ello, aquí cabría preguntarnos cuántas de las normas que nos rigen son impuestas por conveniencia de alguien (alguienes) más y a pesar de ello han servido como grandes estructuradores de comportamiento.

La globalización del lugar: de Smeerensburg para el mundo 
Los que la película nos enseña es cómo nació la tradición de Santa Claus, las normas que establecieron para que ese viejo panzón canoso repartiera regalos al rededor del mundo, una idea magnífica siendo padre y teniendo que controlar hasta cierto punto a tus hijos. Nos enseña cómo es que un acontecimiento nace en un lugar específico y avanza, se extiende hacia diversas partes del mundo y se apropian de ella, pero como los lugares no son homogéneos le dan ciertas particularidades. Por ejemplo, yo soy de México, de Jalisco específicamente y aquí no llegaba ese señor de rojo, sino el "niñito dios" la representación de Jesús de bebé, sí, leíste bien, sin embargo, en partes de Michoacán y el centro del país, a quienes esperan con grandiosos regalos son a los Reyes Magos y así un sinfín de representaciones de aquella figura que nos trae regalos a cambio de un buen comportamiento y una carta (que ya no envías por globo, ¡seamos conscientes del ambiente!). Esto muestra que los lugares no son sólo entes receptores de lo que sea que entiendas por globalización, sino que son hacedores de propias dinámicas, sí, externas, pero personalizadas a través de las internalidades de los mismos.

La globalización no es el mundo compartido, es la idea de un lugar con la capacidad de transportar su configuración por todo el mundo 
Me gustaría terminar esta fumadota con un postulado que a mí me gusta mucho: la globalización no es todo siendo en el espacio, es una actividad de un lugar en específico que se ha expandido a través de, sino todo, la mayoría del globo, como bien lo demuestra el sistema de regalos de Jesper, que si bien no nos muestra un crecimiento exponencial, se ven los primeros avances hacia lugares vecinos, eso es globalización, vendida a través de un discurso donde todas las conductas y sistemas son exportados hacia otros sitios y hay miles de redes Y TODO ES CAOS Y EL ESPACIO DESAPARECE. ¡¡¡¡¡¡MOMENTO!!!!!! EL ESPACIO NUNCA DESAPARECERÁ, Harvey no detalla muy bien lo que es la comprensión espacio-tiempo y quiénes pueden hacerla, porque también es cuestión de clase. No todos podemos darnos el lujo de viajar cada tres segundos, no y ahí Massey habla de las geometrías del poder, la posición que tiene una en el espacio y la capacidad que tiene para moverse. La globalización ha sido el discurso mejor estructurado durante ¿qué? ¿más de 50 años? Pero la realidad es que éste sólo deja al descubierto (o quizá lo esconde) la multiplicidad de espacios que existen, son y se relacionan y por su puesto no son homogéneos ni estáticos, cambian a partir de normas mundiales generales, pero también gracias a sus especificidades. 



En resumen vean 'Klaus', una película maravillosa que te hace recordar, sentir, reír y llorar.
(Comencé a escribir esto el 3 de febrero de 2020, por circunstancias como la vida misma, lo termino hasta el 27 de marzo de 2020).



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