El camión

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Me subí con un libro y un café en la misma mano, pagué el cargo que cobran por transportarte de un lugar a otro, sobreviví al primer arrancón del camión, pero no sabía si resistiría parada, no sé si sea este el único país donde los camiones parecen más un frasco de sardina que un vaivén que te lleva a todos lados, siempre creí que eso sería cómodo, no como en ese momento me presentaba.

El segundo defecto de este maravilloso medio es la gente; pues existe de todo tipo: la que no te hace en el mundo, la que te hace en el mundo y por último la gente boba que sólo te enfada con el hecho de dejar de hacer lo que hace por mirarte.

¿Tenía mal el delineador? Un momento, no me había maquillado gracias a una infección en los ojos que podía más conmigo que yo misma. ¿Se me veían las bragas? ¡NO! La blusa que traía era tan larga que no se llegaba a ver el comienzo de los pantalones, ¿entonces? ¿Qué en mí ha llamado la atención de, por ejemplo, esa mujer que se estaba poniendo –inapropiadamente si puedo agregar- el rímel? No tengo ni una puta idea.

Gracias a todos los seres en los que ustedes pueden creer o no, (o quizá sólo crean en la gran inteligencia de Isaac Newton), no tardó mucho tiempo en desocuparse un lugar y en tomarlo yo. Sentarse era quitarse el pedo de las miradas y sobre todo el del café y mi libro en una sola mano, de ahí todo fue mejorando: comencé las primeras páginas de un libro que ya tenía tiempo queriendo leer y gracias a que en mi escuela se ha presentado algo así como un “mercado de libros” me fue tan fácil conseguirlo, le daba un traguito a mi café y veía el cielo demasiado oscuro y tembloroso, porque sí, para cerrar con broche de oro mi estancia en el camión, estaba lloviendo.


Cuando el camionsito se acercaba al final de su ruta comprobé que afuera había ese tipo “chipi-chipi” castroso, así que saqué mi impermeable, guardé mi libro y salí a la calle, para encontrarme con la segunda aventura del día: el metro. Pero esa, esa ya es otra historia.

Me gustan tus ojos verdes

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Tenía la carita cubierta de agua, de la lluvia intensa que salía por todos lados. Corrimos. Reímos. Nos miramos, como si el catarro no importara ó como si de verdad me amara. 

Su sonrisa me tenía tremendamente loco, no le importó llevarme hasta el rincón menos conocido del mundo y besarme. 

-¿Por qué?-pregunté emocionado.
-Porque me gustan tus ojos verdes-contestó mirándome. 
-Pero cuando se besa uno suele cerrar los ojos.
-¿No puedo tener un pretexto estúpido para besarte?

Me reí.

Era una niña pequeña que quería descubrir el mundo, su mundo, caminando y viendo, sin importarle la gente de su al rededor, ¿por qué me incluía en ella?

Después de todo eso, en la escuela me miraba en cada receso, sonreía y seguía su camino, a donde fuera con quien fuera, ella sólo buscaba juzgarlos y si creía que era capaz de soportar su compañía, se quedaba. Yo le era tolerable y eso me satisfacía. Cómo negar algo que pude sentir desde que la conocí y que sólo terminó por detonar cuando me besó.

Book tag: Amor literario

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Hoy, vagando por ahí, me encontré un video con este book tag que me pareció bonito y romanticón. JÁ. Aparte, como lo verán no he escrito nada, NADA. Bueno, quizá sí, pero no termina por convencerme y lo elimino, "bloqueo de escritor", supongo. Así que o necesito un chico que me guste de verdad o una de esas experiencias locas, ya saben. De todos modos en cuanto una historia me parezca suficiente la escribiré y publicaré, mientras, empecemos con ésto:

Este tag lo saqué de youtube, consiste en varias preguntas de enamoramiento pero como el título lo dice es acerca de libros. Hecho por Cristel (perdónenme si no escribí bien el nombre) administradora del éste blog y aquí les dejo el vídeo del tag originalito.

Ahora por segunda vez, empecemos:

¿Cuál fue tu primer amor literario? 
Me van a mentar la madre, pero puedo excusarme con que el primer amor siempre es nefasto o vergonzoso, aquí, pues bueno "Twilight" de Meyer fue mi primer amor o trauma, como lo deseen ver.

¿Un libro del que te enamoraste a primera vista? 
Bueno, repasando los libros que tengo me viene a la mente "Los tres mosqueteros" de Alexandre Dumas, padre, ¡es hermoso! Su portada es dura, roja y tiene una imagen de cuatro caballeros representando a los 4 hombresitos de la historia. Lo vi y no lo pensé mucho para llevármelo.

¿Un libro que empezaste con cariño, como el que sientes por un amigo, y acabaste amando?
Yo creo que sería "Como agua para chocolate" de Laura Esquivel. Empecé por leerlo como "méh" y terminé llorando en el sofá tomando el libro en mi pecho y dejando que mis lágrimas pesadas calleran. (Es neta).

¿Un libro por el que sientes pasión pero no amor?
-¿De verdad?-. "Querido escorpión" de Benito Taibo, en sí la trama es muy buena, quedé escandalizada pero ahora sí, sólo me atrajo, no me enamoró.

¿Un libro del que te has sentido engañada? 
¡Esa respuesta es muy obvia! "Los pecados de la familia Montejo" de Pedro J. Fernández, es que vas leyendo y todo te hace creer que las cosas ya van a salir bien cuando ¡BAM!, resulta que empeoran.

¿Un libro con el que acabaste rompiendo definitivamente?
"Ghostgirl" de Tonya Hurley, simplemente NO. NADA. NUNCA DE NUEVO.

¿Un libro que empezaste odiando y acabaste amando?
"Cumbres borrascosas" de Emily Brontë, empecé con toda la flojera del mundo y al final no quería terminarlo.

¿Un libro que es y siempre será el amor de tu vida? 
"El conde de Montecristo" de Alejandro Dumas, padre, me tuvo, me tiene y me tendrá en sus brazos por el resto de mi vida.

¿Un libro con el que acabaste teniendo hijos?
"Los pilares de la tierra" de Ken Follet. Es obvio por qué.

¿Un libro con el que te ves envejeciendo?
"El conde de montecristo" de nuevo, PORQUE SÍ.


Y listo.

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