Mis libros en 2012

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Desde ayer he querido subir algo, ¡algo! Lo que fuese o interese y por más tensa e intensa me puse no logré dar con el blanco (o sea, con lo que yo me sintiera cómoda, pues) escribía y no me gustaba, pensaba y no me salía; se siente de cierta manera como estar estreñido pero en el cerebro.

Después de pensar mucho “qué iba a subir” mejor no subí nada y me quedé con las ganas, pero una amiguita me dijo que no es necesario esperar a que la inspiración llegue, que tengo que CREAR INSPIRACIÓN POR MÍ MISMA (o eso es lo que entendí, pégame, Aidé, sino entendí bien).

Pues hoy en la mañanita viendo un programa de videítos de música, salieron las “10 canciones del año” algunas muy estúpidas (pues salió gangnam style y ni me gusta y ni me sale el paso del caballo) entonces me dije a mí misma “Mí misma, ¿por qué no subes a tu blog algunos de los libros que leíste en el año?” Y pues ¡¡BAM!! Salió la idea y después de estar en la regadera 10 minutos pensando qué escribiría decidí que no sería una reseña, sino la historia de cómo llego ese libro a mis manos, así que si gustan irse porque no leen bastante pueden hacerlo que esta entrada estará muy extensa.

Comenzaré de 6 a 1, catalogándolos según yo me gustaron.


No. 6. “El paraíso perdido” John Milton.
La FIL (Feria Internacional del Libro) pasada o bueno, también el año pasado, yo leí un libro  FENOMENAL donde mencionan a éste otro, y entonces (como me pasó con “Cumbres borrascosas”) me dije “Cuando se venga la FIL, lo voy a buscar, entonces en esos días cuando tuve la gran oportunidad de asistir a ese bellísimo encuentro con lectores (no sé por qué vengo tan esperanzada hoy) fui a una editorial donde los libros son baratísimos (nótese mis “ísimos” para todo) y buscando y buscando… no lo encontré, así que le dije a un trabajador que si lo tenía, he aquí el diálogo.

-Oye, disculpa, estaba buscando el libro con título “El paraíso perdido” de Johnn Milton, lo busqué en internet y me decía que aquí lo tenían.

Después de pensarlo un poco, el chavo achicó los ojos.

-Híjole-me dijo-deja lo busco, porque creo que se nos terminó.

Por fuera mi rostro era una sonrisa, por dentro fue como: “¡¡¿QUÉ?!! PUES CUÁNTA GENTE ES CAPAZ DE LEER UN POEMA ASÍ”.

Después de un ratito me lo entregó y casi le doy un abrazo de felicidad.

¿Cuál fue mi impresión?
Aburrido.

¿Y mi opinión?
Es un poema que merece la pena leer porque te explica de cierta manera una de las teorías de la creación del hombre y de la tierra (religiosamente hablando) a mí me gusta porque me gustan los ángeles y porque tengo mucho morbo acerca de Satanás, Lucifer, o como le llamen.

¿Personaje favorito?
La muerte, hijo de una tipa que no me acuerdo y Lucifer.



No. 5 “Pedro Páramo” Juan Rulfo.

Nos remontamos de nuevo a la preparatoria, mi maestra de Expresión (mencionada abajo) nos dio un escrito de un español que venía a fechas de la FIL pasada, donde decía que Juan Rulfo era su escritor favorito, entonces me dije (otra vez)

“Pues si ya sobreviví a leer “Shakespeare” que no me pueda leer a Juan; total, decidí que algún día lo leería, pero un domingo cuando íbamos mi mamá y yo a llevar a mi abue a misa (que en el cielo esté esta señora bonita) pues había una feria del libro usado, y como somos “Herejes” mi ‘amá y yo pues le dije, he aquí el diálogo:

-¡VAAAMOS! Por fis, por fis.
-Pero no voy a comprar nada.
-Okey.

Vi, en uno de los puestos el libro de “Pedro Páramo” y le pregunté al señor que si merecía la pena y claro él para vender me dijo “Pues claro, es un libro que le ha dado la vuelta al mundo” y entonces yo pensé para mis adentros “Sí claro, “Crepúsculo” ha dado la vuelta al mundo y ¿vale la pena?”, pero como yo tenía ya el cosquilleo de leerme algo de Juan Rulfo pues me lo llevé (aparte valía $40).

¿Cuál fue mi impresión?
Confuso.

¿Y mi opinión?
En realidad, sigue siendo confuso, lo leí, capté el final, pero no entiendo ¿por qué empezar con el hijo y terminar con Páramo y su mujer siempre amada? No quedó claro, pero me gustó.

¿Personaje favorito?
Pedro Páramo (sí, burlaós, no me interesa).




No. 4. “Los miserables” Victor Hugo.
Cuando estaba en la prepa, mi maestra de “Expresión oral y escrita” mencionó el libro un montón de veces, como que fue su libro favorito, así que me di a la tarea de querer leerlo, algún día, no en el mero instante… pero por suerte, tengo padrinos muy generosos conmigo y una mamá bien obvia que siempre antes de una fecha especial me pregunta:

-Hija, ¿qué libro me dijiste que querías leer?

¡Ajá! Ahí es cuando yo contesto el libro y mágicamente en la fiesta de mi graduación apareció en mis hermosas manos este hermoso texto.

¿Cuál fue mi impresión?
Al principio sí sentí como que no agarraba sentido el libro, era una muchacha, un señor, de repente un joven rico… y pues no, creo que la captaba hasta que todos se relacionan por azares del destino.

¿Y mi opinión?
Es un buen libro, no soy como que la más apta para juzgar a un libro, pero me gustó, es una historia interesante en la que no se basa solamente en un tiempo sino en muchos y no en una historia sino en muchas, me hizo llorar, me hizo reír y si eso hace un libro conmigo, es bueno para mí.

¿Personaje favorito?
Mario Pontmercy y Cosette, no por el amor, sino por lo que vive cada uno.



No. 3. “Los tres mosqueteros” Alejandro Dumas, padre.
A este no lo pongo en segundo lugar, pues porque el que está en 2do enserio merece estar ahí, pero éste es de mis favoritos.

Yo desde mucho atrás siempre quería leerlo, porque mi mamá y abue me hacían ver “La máscara de hierro” cada que salía aparte en el kínder yo veía una caricatura de perros, que eran mosqueteros, pues esto va así.

Un día como cualquiera, fui con Brenda (ya muchos la ubican) a tomar un café al centro de mi ciudad y después dijo que conocía un lugar donde vendían libros usados y antiguos, y pues ¿qué es mejor que un libro? ¡Un libro antiguo! Fuimos al local, y comenzamos a buscar y ¡PAM! Encontré algo llamado así “Los tres mosqueteros” Tomo I y yo como, ¿hay más tomos? Puse mi cara de pánico, y pues sí, eran 3 tomos y sólo tenían el primero… desilusionada salí de ahí, pero había una librería (la cual su propaganda es azul con letras blancas) y entré a comprar un librito para otra persona x; pues después pregunté si tenían el de “Los 3 mosqueteros” y sale la empleada con un hermoso libro de pasta dura color rojo (tirándole a tinto), pues ahí casi me tiro al orgasmo, entonces me dije “va a estar carísimo” y pasó esto.

-¿Qué precio tiene?-pregunté.

La chica fue a ver el precio y regresó con su cara de ogra (como todos en esa librería).

-$40.

¡Pues que me tiro al orgasmo! Brinqué, grité y pues me lo llevé.

¿Cuál fue mi impresión?
Artagnan en tan extraño y guapo y un poco menso. PUNTO.

¿Y mi opinión?
¿Pues cuál va a ser? Que es un libro que merece la pena, porque se relata en 1600, porque hay amor, hay historia, guerras, caballerismo, damas, etc.

¿Personaje favorito?
Athos, Conde de la Fére.




No. 2. “Los pilares de la tierra” Ken Follet.

Recién estrenada en la universidad, mi otra maestra de “expresión oral y escrita” nos pidió un reporte de lectura sobre un libro con temática histórica, y pues yo acá emocionada porque nos ponían a leer; casualmente, en ese mismo día, se presentaba una exposición de libros en la escuela (Ogh, claro, mi escuela es hermosa) y pues en todos los puestitos yo preguntando “¿tiene un libro literario con temática histórica?” pues no tenían, hasta que llegué a uno donde como que el señor sí entendió y me sacó UNA BIBLIA… entonces me quedé como “Cabrón…” y le pregunte si merecía la pena y él dijo que sí, aparte por su tamaño estaba barato y me lo llevé.

1358 páginas son, faltaba una semana para que yo entregara el reporte y me faltaban 1000 páginas. ¿Qué hice? No sé cómo, pero leí 200 páginas por día, acabé, con migraña, después de eso me pusieron lentes de descanso, pero es un libro MAGNÍFICO.

¿Cuál fue mi impresión?
Pues que era muy carnal, muy triste, y algo lleno de asquerosidades políticas.

¿Y mi opinión?
LO AMÉ.

¿Personaje favorito?
Aliena, porque fue luchona siempre, y Jack, por su inteligencia, que pudo más que la fuerza de muchos.



No. 1. “El conde de Montecristo” Alejandro Dumas, padre. 
En la FIL del año pasado, yo iba con la idea de “Openmain” (sé que es “Open mind” evítenme el enojo por corregirme), para encontrar “Los 3 mosqueteros” que encontraría meses después, entonces, en la editorial que les digo que es baratísima, después de agarrar con uñas y dientes “El paraíso perdido” vi un librote que se titulaba “El conde de Montecristo” y pues como no estaba el de los mosqueteros y el chiste era llevarse libros lo compré.

El 1ro de enero, lo abrí por primera vez…
Nota* en la foto salgo con él, porque nos amamos (?). Noscierto, porque lo tiene un amigo.

¿Cuál fue mi impresión?
ENCANTADOR, encantadora la historia, encantador el protagonisca, pues de tan encatadora me autonombré en twitter “Dé Dantés”, a honor a mi No-esposo-reconocido Edmundo Dantés, conde de Montecristo.

¿Y mi opinón?
LO AMÉ, amé el libro y me hizo llorar, reír, gritar, patalear, aventar el libro… arrepentirme, regresar por él, seguir leyendo, aumentó mi vocabulario, quise ser todos los personajes, me enseñó la antigua Roma, las muertes, los secuestros elegantes, MI LIBRO FAVORITO.

¿Personaje favorito?
Obviamente Edmundo Dantés, Luigi Vampa, Abate Faria, Haydée. Bueno… ¡¡TODOS!! Pero ellos son los más marcados.

Y pues, a los que sí llegaron hasta acá abajo, os felicito, y me faltaron algunos libros, pero creo que estos son los que puedo aceptar que quieran leer (porque no me gusta recomendar libros), o porque en realidad estos fueron de los que más me gustaron, los clásicos o los que me dan otra perspectiva del mundo. No puse una historia importantísima para mí, porque no quise, pero por fortuna en esa historia conocí a la autora.

Y ya…

Su clavícula

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Estaba sentada en el húmedo suelo de los bosques de roble en invierno, recargada en uno de los árboles, escuchándolo todo y a la vez nada, cuando de pronto escuché sus pasos no muy lejos, y la música que traía a todo volumen. Miré hacia esa dirección y no me equivocaba, al toparme con su mirada él sonrió y yo también.

-Haces mal en venir aquí sola-dijo negando con la cabeza en forma de regaño.

-¿Qué me puede pasar? El ser humano suele huir de estos lugares.

-Los humanos no me preocupan, los animales sí.

-¡Qué va! Mejor témele a los de tu especie.

Le pegué al suelo, a mi lado, con intención de que se sentara, lo hizo y tomó una de mis galletas, me miró de nuevo; me derretí por 6 segundos que parecieron una eternidad.

Sus ojos eran cafés, pero eran inmensos, me perdía en ellos siempre que los miraba; su boca, delgada pero expresiva, se movía acorde masticaba con una sonrisilla picara que, sin querer, siempre hacía cuando estaba conmigo, ¿me provocaba? ¿Sabía que me gustaba?

-¿Qué?-me sacó de mi hipnotismo con esa pregunta-, ¿tengo algo en la cara?

-No-negué con mi mano y miré para el frente, lleno de árboles y poco sol, sin sol… sin querer, mi mente hizo que de pronto me diera frío.

Puse mis manos sobre los brazos y los froté para calentarme, él lo notó y comenzó a desvestirse; entré en pánico.

-¿Qué haces?-mis ojos eran unos platos planos de tanto que los abrí.

-Pues te doy mi sudadera-sonrió-tienes frío, yo calor. Perfecto, ¿no crees?

Volvió a sonreír, era seguro, me provocaba, al quitarse la sudadera me percaté de que, no tenía nada de bajo y eso me hizo ver su piel blanca, no como la nieve, no era flaco, pero no estaba gordo, estaba bien, como a mí me gustaban… como a mí…

Las ideas se me fueron, sólo fui capaz de ver su pecho, su espalda después y entonces su clavícula se marcó en él y dejé salir un suspiro, volvió a sonreír como si supiera todo lo que pasaba por mi mente en ese instante.

-Toma-me tendió su sudadera.


-Gracias-, la tomé y miré hacia abajo y me la puse luego, luego.

Estaba nerviosa y no sabía si podía soportar todo ese rato con él así, sin nada que le cubriera el pecho, era atractivo y yo una estúpida que parecía muy adolescente.

“Al menos” pensé “huele muy rico”.

-¿Escuchamos música?-preguntó sacándome de todos mis pensamientos.

-Pues claro-fingí un acento español que no sé ni de dónde me salió.

El soltó una carcajada armoniosa con los pájaros. ¿Armoniosa? Qué demonios…

-“Pues claro”-me imitó-, ¿qué te pasa? Estás nerviosa…

Alzó una ceja y se acercó más hasta que sus piernas chocaron con las mías.

¡Mieeeeeeeerda! ¡Sabía lo que hacía! ¡Me estaba provocando de una manera que a mi corazón le gustaba, que a mi piel le gustaba! Aunque estuviera debajo de toda esa mezclilla.

-Nada, quiero escuchar música y comer galletas y ya-conteste palabra sobre palabra sin mirarlo.

-Va…-dijo dándome un audífono-esto es lo más nuevo de una banda que escuché ayer.

“My Little ponny” Stars, sonó, me gusto, y cerré los ojos… todo me movía y me dejaba quieta, quieta a su lado, al lado del chico atractivo sin camisa que estaba acostado a mi lado, respirando, escuchando lo que yo y sin querer levanté mis manos y las movía para ver cómo se veían acorde a los árboles, a las pocas nubes que se dejaban ver.

Sonreí.

De pronto sus manos se encontraron con las mías y las tomó, sonrió y entonces pronunció tan delicadamente las palabras.

-Me gustas.

-¿Enserio?-la pregunta salió de mis labios automáticamente.

-Sí-sonrió más.

-Tú me gustas también.

Y entonces comenzamos a reírnos sin dejar de tomarnos las manos.

Pa' leer

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(Foto 2011, presumo los libros que tenía)

Ahora que tengo tiempo inhumano de sobra para leer, ya que terminé mi semestre (necesito un trabajo) tengo ganas de hacer muchas cosas para mi blog y todo eso; pero ahora antes de tomar mi libro para poder terminarlo (porque he leído lentísimo) me observé, buscando mi material para leer más cómodamente. Así que me dije a mí misma “mí misma, ¿por qué no les dices a tus lectorsitos lo que usas para leer?" Que hasta ahora me di cuenta que, necesito de grandes cosas.

1.    Haber comido ya, o tener una botana cerca: para mí, leer es como ver una buena película y cuando estás mirando una, siempre comes algo para entretenerte más. Así que un chicle o unas lunetas, serán buena compañía.

2.    Luz, mucha luz: de preferencia, leo en el día, para ahorrar luz, porque de día no me asustan los vecinos y porque se escucha uno que otro pajarillo.

3.    Lentes: cuando leí “Los pilares de la tierra” tuve que terminar 1000 páginas en una semana, por lo cual tuve que leer 200 páginas al día, me dio una migraña tremenda después de eso y decidí que era mejor usar lentes de descanso.

4.    Música: de la que sea, yo escucho regularmente piano, pero, hay muchas canciones de mis artistas preferidos con las que las historias de mis libros encajan perfectamente.

5.    Silencio: a mí me gusta leer cuando estoy sola.

Y pues, creo que es interesante, porque yo no sabía que necesitaba de esas 5 cosas para leer muy agusto. 

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