Desde hace unos días había querido subir ésto, aunque por razones de la vida como que la tarea me está matando gracias a que el semestre se termina antes, no lo podía hacer. Pero como hoy (aún tengo muchísima tarea) no tengo ganas de hacerla, me regalé un tiempo para escribir por aquí. Antes de comenzar quiero aclarar que ni es una reseña, ni una historia del nacimiento del día de muertos, ni algo parecido. Es sólo la percepción que como persona tengo de esta celebridad tan, en mi opinión, peculiar.
Como ya nos dimos cuenta, el mes de noviembre acaba de empezar y ¡qué manera de hacerlo! La temperatura de mi región es tan bonita, el horario hace que los atardeceres se apresuren y los filtros de oscuridad enmarquen absolutamente todas las esquinas, pero sobre todo, ha habido, hay y habrá algo que me gusta siempre de esta temporada: el viento frío, que me despeina más de lo normal y pone mis mejillas heladas. (Y, obvio, mi cumpleaños, aunque mis amiguitos digan que los atosigo).
Pues bien, muchas personas ignoran los aspectos anteriores, y suelen identificar al onceavo mes del año como el mes de los muertos. Para serles un tanto franca, es reciente el gusto que yo tengo por esta fecha, ya que antes aborrecía el día por tres cuestiones:
1. Le tengo miedo a la muerte y no encontraba algún argumento que me convenciera de reírme de ella.2. En la primaria, todos los años nos ponían a hacer un altar y jamás fui buena en manualidades, aunado al hecho de que odiaba a mis compañeros (si alguno de ustedes está leyendo ésto: aún quiero que estén muertos). 3. Ignoro el porqué, pero mi mente, corazón, alma y sobre todo olfato, no tolera en absoluto el olor a cempasúchil.
Y entonces ¿por qué me gustó toda la tertulia que se genera?
Con el tiempo uno aprende muchas cosas, como decía mi abue:
-Es normal que le temas a la muerte, eres joven-lo decía mientras comíamos sopa de fideo en la cocina-. Pero vas creciendo, viviendo y madurando y te das cuenta que la muerte no es lo peor que te pasa, cuando te haces viejo, como yo, la vas aceptando como a una amiga, que se acerca a ti con cautela. Y si eres lo suficientemente consciente, la aceptas con una sonrisa.
Claro que no aceptaba aquello, para ese entonces mi abue era la persona más inmortal. Aparte, nunca me inculcaron aquel "nacionalismo" que te inspira mucha gente el día de hoy. Halloween (Jalogüin) y el día de muertos era prácticamente lo mismos para mí, y entonces prefería mil veces la primera fecha porque me gustaba disfrazarme de bruja e ir a pedir dulces (que nunca nos daban la gran cosa, pero eran dulces).
-Dani, maldita malinchista, asquerosa.-Relájense, tenía ocho años.
El que me haya comenzado a gustar este día tiene que ver con la madurez y sobre todo la inmadurez que tengo desde siempre, por muy contradictorio que parezca. Desde niña me llama la atención todo lo que tenga muchos colores, no importa que sea un hueso o un carro, si tiene esta característica me va a gustar. Así que, con el tiempo, cuando fui saliendo lentamente de la burbuja en la que crecí y conocí mi alrededor, me di cuenta que el día de muertos no sólo era morado y naranja, que representaba más colores, mucha alegría. Obviamente, aún me acerco a un altar y aguanto la respiración para no percibir el olor de la flor típica (pero es un avance, ¿no creen?).
Por último, el día de muertos se hizo completamente aceptable para mí, desde dos años atrás, cuando quería recordar a alguien que no está conmigo con mucha alegría, a la persona que luchó contra todo para convencerme de que la muerte no es tan mala, y murió sin saber que lo había logrado. Es por ello, que ahora les comparto algunas de las fotos que tomé con alusión al día de muertos en Tlaquepaque, los días pasados.
Ambas tomadas por el andador de Independencia de Tlaquepaque
Interior de la tumba de tiro en el centro cultural "El Refugio"
Una estudiante caracterizada de Catrina
Todas tomadas dentro del Centro Cultural "El Refugio"
Flor de Cempasúchil (de lejos no me torturó tanto)
Dentro de la tumba de tiro, igualmente
Siendo feliz
La Flor de Terciopelo
Anti-Adelita por siempre
Siguen siendo felices
Altar dedicado a Gabriel García Márquez
Por el andador Independencia
Por la calle Juárez que adecuaron como peatonal estos días
No mentía cuando decía que de verdad me llama la atención todo lo colorido
Los veo algún día (si sobrevivo a mi fin semestral).
PD: Muchas gracias por los comentarios que he recibido (por aquí y en persona) sobre mi blog. Y más aquellos que dicen que está interesante, aunque piensen que me drogo. Intento hacerle caso a Derek y hacer un énfasis en la fotografía, pero no soy muy dada a la costumbre y tampoco a que el blog tenga un tema en específico, él es "holístico". De igual manera me ha gustado esa recomendación, te quiero Derek.
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