Primer libro. 2013

Leave a Comment


He querido hacer esta entrada desde el sábado, pero he aquí mis motivos; el sábado caí en depresión por junta de la jefa de mi mamá (y de una migraña terrible), el domingo fui al cine a ver nominaciones –quedé encantada, por cierto, mariconeando- y ayer estaba muriendo lentamente de gripe, con lo cual sigo, pero al menos ya no es necesario subirme los mocos hasta el cerebro.

Dato: estoy escuchando una canción que me recuerda a una aventurilla que tuve por ahí de noviembre.

Bueno, pues el sábado estaba terminando de leer mi primer libro del año, y creo que a todos nos ha de pasar lo mismo; cuando terminamos de leer el primer libro es como la apertura a cosas inimaginables, ¿por qué? Pues, porque, en mi caso, es como decir “si ya pude con uno, puedo con los demás”. Es como un nuevo comienzo, aunque no existan los nuevos comienzos en año nuevo.

Cuando lo terminé, mi reacción fue como: Oh… ese vacío que sientes al terminar un libro, pero creo que este me abrió las puertas a que me interesara la revolución mexicana, como algunos sabrán, apoyo ciegamente a Porfirio Díaz.

"Los de abajo" (no haré una reseña, porque no me considero buena, sólo daré una opinión), a mí una maestra me lo recomendó, y no me interesó leerlo, hasta que por ahí del 18 de noviembre, fui a la FLU (Feria del Libro Usado) con Derek y Brenda buscando cosas nuevas me encontré con el ejemplar, lo que más me gustó es que, el libro es muy antiguo, tocas las hojas y es como una hoja seca de un árbol, el olor y creo que hasta hongos. Pero bueno, lo compré y después me propuse a leerlo. 

El libro está en el ambiente revolucionario de 1915. 

Lo que más me gustó es que el escritor lo llenó de barbarismos (usté, güeno, pos, etc.) y que lo llenó de atole, tequila, y todo los mexicano posible. De hecho, después de buscar en internet unas palabrillas que no entendía un chavo nos dijo "Mexicohablantes" no sé si en el buen sentido o en el malo. Así que, para el comienzo del año, es un libro grato.

Después recordé la vez que leí un libro en una semana y me aferré a leerlo en menos tiempo, fue en 2010, un enero 12 comencé con algo de Anne Rice, como el libro hasta ahora me ha parecido algo aburrido, pero no menos interesante. Fue entonces cuando conocí dolores de cabeza por desvelarme hasta tarde.

Tan así fue que mi mamá me castigó, dijo que no leería en una semana.

¿A quién, pregúnteme yo, su mamá la castiga con no leer? A mí.

Así que, amigos, les doy la bienvenida a mi blog, me doy la bienvenida a seguir leyendo más libros este año. Y ya.

0 comentarios:

Publicar un comentario

Mi lista de blogs

Seguidores

Con la tecnología de Blogger.