1. Litoral

Leave a Comment
Era verdad lo que decían, que el hombre había terminado de descubrir cada rincón del planeta tierra, era absolutamente cierto, pero la mayor virtud de este animal era que no colonizaba el territorio homogéneamente, le gustaba aglomerarse en partes dispersas, en lugares que no se conjugaban. Era (o quizá es, quién lo sabe) una de las cosas que más ayudaba a darle un respiro a la naturaleza.

Uno de los territorios que más veía este proceso era el litoral, en algunas partes se encuentran grandes ciudades, preciosos hoteles con vistas impresionantes al océano, pero en otras sólo existen palmeras con cocos, con la brisa y con el único sonido de las olas al chocar con sí mismas.

En un lugar como el último se encontraba Felipe, con los ojos cerrados, percibiendo el aroma a mar, sintiendo la brisa en el rostro y ese sabor a sal en sus labios. El sol le pegaba con tanta ternura que casi olvida que los rayos UV le provocaban cáncer de piel a uno si se quedaba ahí mucho rato. No tenía frío y a pesar de estar a cero metros sobre el nivel del mar, tampoco tenía calor. Estaba bajo un confort térmico.

Le gustaba estar ahí, en donde el silencio sólo se quebraba gracias a las olas, ahí donde no tenía que entablar conversación con uno de sus hermanos o soportar el silencio incómodo de su padre al leer el periódico. Estaba casi seguro de sentirse feliz, hasta que escuchó la voz de una mujer a lo lejos.

Abrió los ojos. Se puso de pié. Buscó de dónde provenía el sonido. No tardó mucho en identificarlo, pues con él se acompañaba, no ya una mujer bien formada sino una joven, no distinguía mucho de ella debido a que aún estaba muy lejos, pero se acercaba, se acercaba muy contenta entablando una conversación con… nada.

Felipe intentó ocultarse con poco éxito y si quería marcharse tenía que pasar exactamente por donde ella venía. Sólo esperó de pie a que lo mirara o de otra manera se perdiera en el bosque lleno de palmeras que no quedaba muy lejos. Ocurrió exactamente lo primero, la joven lo miró y dejo de parlotear para sonreírle.

-¡Hola!-lo saludó acercándose-. ¿También viniste a dar un paseo?

Él no contestó, se le quedó mirando de pies a cabeza, era fea. Tenía un vestido que le llegaba a media pantorrilla color rosa pastel, un sombrero para el sol, cargaba una mochila en su espalda y traía ambas manos ocupadas, la derecha con un libro y la izquierda con una planta, lo que más le llamó la atención fueron sus botas para montaña. “¿Quién trae unas botas así en plena playa?” pensó.

-¿No hablas?-insistió ella-. ¿Eres uno de esos salvajes nativos de por aquí? Nunca he visto a uno, qué emoción, aunque debo decirte que no te ves como uno… bueno, no quise decir “salvaje” esa es una palabra muy ofensiva, sabes, pareces citadino… bueno, en fin. ¿No hablas?

-Eh… sí, sí hablo-contestó por fin Felipe-. Y no soy un “salvaje”, vine aquí porque… porque mi papá me envió a inspeccionar el lugar.

Alzó su pecho para intentar imponer respeto, lo cual no funcionó porque ella sonrió.

-Me llamo Carmen-le tendió la mano.

-Yo Felipe-dijo él tomándosela. Su mano era muy suave.

-Vine a dar un paseo, me dijeron que por aquí se estaría bien y que a la señora Tomasa le sentaría estar aquí un momento.

Cuando se refirió a la Señora Tomasa alzó la planta que llevaba consigo.

-Y si sólo vienes a inspeccionar el lugar-continuó Carmen-, te dejo porque yo tengo que terminar mi paseo. Espero verte por aquí, Felipe.

Ella comenzó a caminar de nuevo.

-Sí…-contestó el chico muy ensimismado-. Hasta pronto, creo.

Cuando vio que ella se alejó bastante se quedó un segundo parado observando el mar.

-Qué cosas tan raras admira uno por estos lugares.


Concluyó al fin y comenzó a caminar a la casa donde se estaba quedando. 

***
Estoy muy contenta porque hace mucho mucho tiempo que no tenía clara una historia que llegara a redacción, ésta quedó después de un mes. Y no sé cuándo subiré las continuaciones (espero que pronto). 

Disculpen el título, si tardé más de seis meses para escribir algo que me imaginaba, tardaré mucho más en asignarle un buen encabezado.

0 comentarios:

Publicar un comentario

Mi lista de blogs

Seguidores

Con la tecnología de Blogger.